viernes, 5 de junio de 2009

LIBERTAD TEMEROSA, capitulo 3º


No podía mover mis pies, tenia la cara vendada, mis manos apenas se movían y me costaba respirar, no sabia si era de noche o si era de día, tan solo podía recordar, los instantes previos a la explosión, me sentía tan débil, era como si hubiese estado dormido mucho tiempo, también recordaba las palabras de mi amigo, pero lo que mas intentaba era mover mis piernas y no podía, trate de hablar pero tampoco,  era como si tuviese un tubo en la boca, y todo esto me estaba poniendo muy nervioso, apenas podía escuchar algún ruido que me identificase donde podía estar.

Alguien me toco y me pregunto si le podía escuchar, era una voz como si estuviese muy lejos de mi, pero podía sentir que a la vez que me hablaba, también e tocaba, yo trate de decirle que si que le escuchaba un poco, pero algo me impedía hablar, así que decidí asentir, con la cabeza, trate de buscar su mano con la mía, y por fin me entendió, a continuación, me dijo que no me preocupase por nada, que estaba en un hospital, que había sufrido un accidente de coche, y que estaba inmovilizado, por mi propia seguridad, pero que estuviese tranquilo, que todo iba por buen camino. ¿Un accidente de trafico?, por que me había dicho eso, yo no e tenido ningún accidente de trafico, yo e sufrido un atentado, e sido testigo de un asesinato, ¿por que me dijo eso la enfermera?

Sus palabras, me pusieron un poco mas nervioso, sentí como me ponían una inyección y un sueño se apoderó de mi, seguramente estuve durmiendo toda la noche con muchas pesadillas, otra vez el restaurante, mi mujer, mis hijas, mi amigo, todo se iba mezclando, sin sentido, sentía como mi cuerpo estaba sudoroso, posiblemente por algunas décimas de fiebre, o simplemente los nervios, no lo se, pero de pronto, me vinieron una imágenes nuevas para mi. Había mucho  humo, yo trataba de arrastrarme por el suelo, mire a mis piernas y estaban, ensangrentadas, apenas las podía mover, seguía arrastrándome, todo era muy confuso, apenas podía escuchar ningún ruido, el humo, los escombros por el suelo, podía ver a algunas personas con el cuerpo destrozado, por la granada, todo era espanto y horror, la muerte estaba  tan cerca de mi, que solo quería salir corriendo, pero no podía, mis piernas apenas las podía mover.

Sentí un fuerte golpe, era como si alguien hubiese  abierto una puerta de golpe, y empecé a escuchar ruidos, era como si hubiese recobrado el sonido, mis oídos de nuevo podían escuchar, alguien me toco y me dijo si le podía escuchar, volví a mover la cabeza haciendo una afirmación, me dijo que era su cirujano y que iba a tratar de quitarme el tubo de la boca y la venda que cubría mi cara, eso  hizo que me emocionara un poco, por fin iba a ver donde eme encontraba, y poder explicar lo que había sucedido, que yo no había tenido ningún accidente, que fue un atentado, o algo parecido.

Nada mas quitarme la venda, la luz me hizo mucho daño, y tuve que volver  acerar los ojos,   ha si que, decidieron bajar las persianas, a media  luz, y los pude abrir, lo que mas me impresiono, fue todos los aparatos que tenia  puestos, mire a mis piernas, y estaban atadas, le mire al cirujano y me dijo que estuviese tranquilo, que era normal que no las pudiese mover, ya  que tenían que estar inmovilizadas, tenia mas de siete clavos y cinco operaciones, ya que en ele accidente que había tenido, habían sufrido múltiples lesiones, otra vez con el accidente, que ganas tenia de poder hablar. A continuación me dijo que me iba a tocar las piernas, y si sentía lago que  se lo dijese con las manos, sentí un pequeño pinchazo, y so me hizo mover un poco los dedos de los pies, el me dijo que eso era estupendo, pero que la recuperación iba   a ser un poco lenta, pero que todo iba a ir muy bien, antes de irse me dijo que pasaría todos los días, y que en unos minutos, pasaría la enfermera a quitarme el tubo de la boca.

La habitación seguía a media luz, mis ojos se iba acostumbrando a la luz, la verdad y no se por que pero poder mover los dedos me hizo mucha ilusión, y una vez que me quitasen el tubo de la boca, tenia que hacer muchas preguntas, sobre todo,  que era lo que realmente había pasado. Vi. como la puerta se habría de nuevo seguramente la enfermera, mire en esa dirección esperando que fuese ella, pero no era la enfermera, eran dos hombres, bien vestidos,  traje negro, el pelo muy corto, no se que, pero ese detalle, se me quedo grabado, uno de ellos me dijo que si le podía escuchar, yo con mi cabeza le dije que si, me dijo que en un minuto iba a venir un señor y quería hacerle algunas preguntas, yo le señale con mi mano el tubo, y el me dijo que no me preocupase por eso, que solo tenia que escuchar lo que le teníamos que decir.

Uno se quedo frente a la ventana, el otro en la puerta, y a los pocos segundos entro otro hombre, con el mismo traje, pero este a diferencia de los otros dos, llevaba una gafas negras, y lo extraño es que estando la habitación, en penumbras, no se quito las gafas. Se puso enfrente de mí al pie de la cama, y me volvió a preguntar como me encontraba, yo le volví a decir que bien, que estaba bien, todo eso me estaba poniendo de nuevo muy nervioso, esa mirada me recordaba al hombre del servicio, al que saco la pistola, el miro al que estaba en la pared, y de un golpe levanto la persiana, el que estaba en la puerta la cerro y se salio, como para impedir que nadie entrase, si estaba nervioso eso me hizo que me pusiera mas nervios todavía, la luz era impresionante apenas podía ver, solo veía sombras.

Empezó hablarme con una voz muy suave y muy pausada. No voy a decirle quien soy, me dijo, pero solo le voy a decir una cosa, usted ha sufrido un accidente de circulación, si realmente quiere seguir viviendo tendrá que hacer todo lo que nosotros le digamos, y para estar seguro de que usted, no nos traiciona, solo le quiero informar de una cosa, lleva  usted mas de cinco meses en coma, ayer fue la primera vez que despertó desde que sufrió el atentado, perdón, desde que sufrió el accidente de automóvil. Para su familia usted esta muerto, todas  las personas que estuvieron allí en el restaurante están muertas y usted también lo esta, sabemos que tiene dos hijas, donde viven y que es lo que hacen en cada momento, ellas están las veinticuatro horas vigiladas así que si sigue nuestras instrucciones ellas no correrán ningún peligro, no hable con nadie, no diga a nadie quien es realmente, recuerde que nosotros le  estamos vigilando.

Ellos se fueron no podía creer lo que me acababan de decir, realmente quien eran esas personas, nada mas salir, entro la enfermera, me dijo que me relajase que me iba  quitar el tubo de la boca, de un tirón me lo saco, tenia la boca muy seca, y me dijo que no hablase nada, ya que tenia que ser poco a poco, que bebiese  agua a sorbidos, nada mas decir so me dijo que había unos señores que tenían que hablar conmigo, pero que no hiciese ningún esfuerzo, nada mas decir esto entraron dos hombres se identificaron como policías, me preguntaron, por mi nombre y que si podía hablar, yo le dije con la cabeza que si, y ellos me hicieron la primera pregunta, ¿recuerda usted algo del atentado?, sabemos que lleva mas de cinco meses en coma, pero estaríamos interesados, en saber si se acuerda de algo, yo con voz muy despacito, y después de dar un trago de agua, le dije, ¿Qué atentado?, ellos me dijeron que no tuviese prisa en recordar, y sin mas se fueron, nada mas salir, volvió a entrar la enfermera con dos hombres mas, Miguel, estos hombres, me dijo la enfermera, son los policías que quieren hacerte una preguntas, yo le dije que los policías ya habían estado conmigo, ¿policías?, dijo uno de ellos, si policías le conteste yo, eso es imposible nadie sabe que usted esta aquí, y los únicos que lo sabemos somos cinco personas, y dos de ellos somos los otros, los otros tres son mi jefe, el ministro del interior y el jefe de losa servicios secretos, nadie mas sabe que usted esta aquí.

Continuara, LA PROXIMA SEMANA UN BESO 


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