jueves, 16 de abril de 2009

MI SECRETO CAPITULO 11










En menos de quince días toda mi vida había cambiado, la muerte de mi marido me sorprendió, pero lo que mas me sorprendió, fue como yo reaccione, mas que un sufrimiento, y siento lo que voy a decir, fue una liberación, no es que yo no quisiera a Manuel, pero no le amaba, no sentía por el lo que un día yo sentí, antes de continuar, quiero decir que jamás le fui infiel a mi marido, cosa que el no hizo, pero la vida pone a cada uno en su lugar.

Era una tarde lluviosa, fría, una tarde de primavera, estaba yo solo en una cafetería, tomándome un chocolate con churros, muy típico de Madrid, encima de la mesa tenia una dirección, y un nombre, era el de pilar, mi madre me lo había dado hacia un mes, pero no me atreví a ir a verla, ella estaba en una casa, donde preparaban a las novicias y a las monjas para ir a Sudamérica y África, ella tenia experiencia, después de veintiunos de misionera. Yo no dejaba de preguntarme, como estaría si todavía se acordaba de mi, que tipo de reacción podíamos tener, y todo eso me daba mucho miedo, pero estaba tan cerca de ella, que solo había una forma de saberlo y era yendo a verla.

En la recepción había una chica muy joven, no mas de dieciocho años, por su apariencia tenia que ser una novicia, me fui hacia ella, y la pregunte por la hermana pilar, ella se quedo un poco pensativa, y me dijo que si no sabia el nombre de la religiosa, yo al principio no la entendí, y me dijo que por pilar no conocía a nadie, que la diese alguna referencia mas, en ese momento me di cuenta de lo que me quería decir, y la dije que quería ver a sor cruz de dios; era el nombre de pilar, me pregunto quien era yo, la di mi nombre y la dije que era una amiga suya, ella me dijo que pasase a una habitación, había un sofá, cuatro sillas, una mesa y una televisión, estaba apagada, pero me extraño ver una televisión, era una habitación un poco fría, y junto con la humedad de la calle, hizo que me diera un repelus.

No pasaron ni tres minutos, la chica entro en la habitación y me dijo que la acompañase, pasmos por varios pasillos, las novicias y las monjas iban de un lado para otro, yo sorprendida le pregunte por que tanto alboroto, y ella me dijo que tenían la oración del atardecer. Abrió una puerta, pidió permiso para entrar, me dijo que pasase y allí estaba pilar; hoy lo recuerdo como si lo estuviese viendo, sentada, un despacho grande una luz tenue, y una sonrisa de oreja a oreja.

Le dijo a la chica que nos dejase a solas y que nadie nos molestase, le dijo que si preguntasen por ella, que ya no iba a estar en toda la tarde, espero a que la chica se fuese, se acerco a mi, de dio me tomo con sus dos manos las mías y de nuevo con esa sonrisa, me dio dos besos y me dijo que la acompañase a sentarnos. Estuvimos mas de una hora contándonos todo lo que nos había sucedido en esos veinte años, mi matrimonio, mis hijas, ella de misionera, todo fue tan bonito, estuvimos hablando de cuando no vimos, cuando nos despedimos, era volver a vivir, era volver a ser jóvenes, era volver a sentir. 

Pilar pidió por teléfono que nos trajesen una pastitas y un refresco, me pregunto que si tenia prisa, yo la dije que no, y a continuación llamo y mando preparar un cubierto, me dijo que me quedase a cenar con ella, yo acepte la invitación, después de llamar a mi madre que se hiciera cargo de mi hijas.

Yo no sabia como decirla que todavía me acordaba de ella, no sabia como pilar podía reaccionar, ante todo no quería perderla de nuevo, si yo le comentarse algo que la molestase, podía perderla de nuevo y eso no quería, si lo nuestro tan solo fue una cosa de adolescentes, que quede hay, pero no quería perder la amistad de pilar, y menos ahora que la tenia tan cerca de mi. A la hora de cenar éramos una treinta personas, cenamos todas juntas, se que a mi me miraban extrañadas, así que pilar se puso en pie y me presento como una amiga suya, una amiga de toda la vida, en la comida seguimos hablando de lo nuestro y sobre todo de lo que a ella le había aportado estar tanto tiempo fuera de España, de su labor humanitaria, en países donde ser cristiano es estar perseguido las veinticuatro horas del día, donde por ser cristiana, no tiene ningún derecho, yo me quede muy sorprendida de lo que pilar había sufrido, pero lo decía con tanta alegría, y con tanto amor, que todas nos que damos embobas escuchándola.

Eran mas de las once de la noche, y pilar y yo seguíamos hablando, esta vez ya solas, yo la pregunte, a pilar, que si no se acostaban pronto, por que tenia entendido que se levantaban muy temprano, ella se echo a reír y me dijo que si, pero que hoy era un día especial, yo la pregunte que tenia de especial el día, y ella me dijo que yo que lo especial era yo, y que prefería tener sueño al día siguiente que dejarme marchar, yo me eche a reír, me hizo mucha gracia, y le dije medio en broma, si me invitas a dormir contigo me quedo a pasar la noche, ella se quedo callada por un instante y de pronto me dijo ¡pues claro, esta noche dormimos juntas tu y yo!.

Dicho y hecho, como dos niñas pequeñas, pilar y yo estábamos juntas en la cama, era una cama muy estrecha, pero a mí no me importaba, estaba con ella. Esperanza en que piensas, me dijo pilar, pienso en tantas cosas, en tantos momentos, en tantas ilusiones rotas, pienso tanto en ti pilar, que ahora mismo estoy tan nerviosa como la primera vez que hicimos el amor. Pilar te he echado tanto de menos, no digas nada esperanza, yo cada día, cada minuto, cada segundo de mi vida te e recordado, te e amado, he soñado con volver hacer el amor contigo, pro que yo no he amado a nadie como te he amado a ti, solo Dios sabe mi secreto, solo dios sabe como te amo, solo sabe dios lo que yo e sufrido por no estar a tu lado, solo el sabe lo mucho que te quiero.

Yo al escuchar esas palabras de pilar, empecé a besarla, empecé acariciar su cuerpo, no sentía miedo, esta vez no, nadie nos iba a ver y si así fuese ni me importaba, no iba a consentir que nadie nos estropeara ese momento, seguíamos haciendo el amor, con fuerza, con pasión, yo la besaba por todo su cuerpo, quería sentir su piel, ella también me besaba, empecé a sentir placer, un placer que ya no recordaba, pero que de nuevo gracias a pilar lo volvía a tener, un escalofrió, que hacia mas de veinte años que no lo tenia, estábamos las dos desnudas, la dije a pilar que quería encender la luz, que quería ver su cara, su cuerpo, ella me dijo que no, que mejor así, yo la insistí, quería recorrer, con mi labios todo su cuerpo, quería darla todo el placer que no le había dado en todos esto años, pero ella insistía que no, y note su voz nerviosa, me levante de la cama y encendí una lamparilla que tenia en su habitación, ella se tapo su cuerpo, yo me quede sorprendida, y la pregunte si la daba vergüenza, me dijo que no, yo la dije que me dejara que la quitase la sabana, y mi sorpresa fue verla desnuda, tenia el cuerpo señalado con cicatrices, yo la pregunte que eran esas cicatrices.

Pilar se puso a llorar, y me dijo que un motivo de volver a España fue que un día asaltaron el convento donde ellas estaban, y después de maltratar a todas las monjas, y por venganza de haber dado refugio, a unas personas no gratas para ellos, en venganza a ello fui violada, por mas de uno, y después azotada hasta perder el conocimiento, me dejaron por que se pensaron de que yo estaba muerta. Deje la luz encendida, le volví a quitar la sabana la mire a los ojos, y la dije que la amaba mas que a mi vida, empecé de nuevo a besarla, acariciar su cuerpo, a besar sus cicatrices, ella de nuevo me besaba, que feliz era de nuevo pilar y yo estábamos haciendo el amor y esta vez sin miedo. 

Continuará 






1 comentario:

pitusa38 dijo...

Hola Pepe!!! es increíblemente bella la historia de Esperanza, tremendo secreto, ha debido de pasarlo muy mal.
Me alegra que poco a poco todo vaya cambiando, que los jóvenes de hoy no tienen tantos prejuicios como hace mucho tiempo.
Le he dicho a mi amiga que leyese su historia, lo hizo, copio y pego lo que me ha dicho: "" he leído el blog de Pepe, y la historia esta que me dijiste... los pelos de punta!! y que bonita! ;-)""
Cierto que pone los pelos de punta...
Quiero agradecer a Esperanza que hay continuado con la historia, brindarle mi apoyo aún en la distancia.
Un beso para ella y otro para tí!
PD: me alegra que te funcione el rincón de amigos, haber si saco un poco de tiempo y escribo algo para esa sección.
Saludos!!!! ;)